Babesiosis canina (piroplasmosis): síntomas, causa, y tratamiento

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La babesiosis en los perros o piroplasmosis es una enfermedad transmitida por las garrapatas

El patógeno está representado por un protozoo (Babesia canis), que es un parásito intracelular de los glóbulos rojos de los animales domésticos, que puede causar anemia y hemoglubinuria.

Este protozoo está muy extendido en todo el mundo, con un gran porcentaje en España, México, Argentina, pero también en Chile, Uruguay, Colombia y en Venezuela.

Los insectos vectores de la babesia canis son las garrapatas de la familia Ixodidae:

  • El Rhipicephalus sanguineus en las zonas de clima cálido
  • El Dermacentor reticulatus en las zonas más frías.

La garrapata se infecta mientras se alimenta de sangre de un perro enfermo y transmite el agente causal de la enfermedad a otros perros cuando pasan directamente de un huésped a otro, o el protozoo puede pasar de una generación a otra por medio de la transmision transovarica. De una garrapata hembra infectada pueden nacer entre 2000 a 8000 larvas, que se convertirán en ninfas y después en garrapatas adultas infectadas y portadoras de la piroplasmosis.

Una zona o lugar donde puedes llevar tu perro a pasear, que alberga garrapatas con piroplasmosis puede permanecer infectada incluso por 9 a 12 años, por lo que es necesario que evites llevar a tus perros a áreas descuidadas y garantiza a tus animales una protección efectiva contra las garrapatas.

Estudios muy recientes han demostrado que la infección pasa de la garrapata al perro después de aproximadamente 48 horas que el insecto está agarrado continuamente con su aparato bucal alimentándose directamente de la piel del perro.

Precisamente por esta razón, una excelente recomendación es revisar el pelaje de tu mascota, y posiblemente quitar este insecto manualmente o con la ayuda de un pesticida, en caso que las garrapatas «subieron» al cuerpo del perro inmediatamente después de un paseo o una cacería.

La babesiosis en el perro causa anemia hemolítica con la destrucción de glóbulos rojos de intensidad variable.

Babesiosis en perros (piroplasmosis): síntomas

Los síntomas clínicos varían dependiendo el grado de infección, la edad del perro, su estado inmunológico y la presencia simultánea de otros patógenos que puedan complicar la enfermedad.

Una vez que ingresa en el flujo sanguíneo de un perro, la Babesia se introduce en un glóbulo rojo donde comienza a multiplicarse por fisión binaria (de una babesia se forman 2, luego 4, luego 8, luego 16 …).

La membrana de los glóbulos rojos se rompe en un círculo de todas las babesias contenidas, cada una de las cuales ingresa en otro glóbulo rojo y así sucesivamente, causando una enfermedad que evoluciona rápidamente.

La infección del huésped vertebrado (es decir, el perro) es seguida por una fase de incubación silenciosa de 7-14 días.

Una vez que el bazo ha incautado los glóbulos rojos, la enfermedad puede evolucionar de manera diferente dependiendo de si son susceptibles o resistentes. En este último caso, el protozoo se destruye o se mantiene bajo control mediante una respuesta mediada por células, mientras que en los perros susceptibles, el microorganismo infecta otros eritrocitos, dando lugar a la fase sintomática de la patología caracterizada por la formación de anticuerpos contra los antígenos protozoarios que se fijan en la superficie de los glóbulos rojos.

Babesiosis en perros (piroplasmosis): formas

La piroplasmosis produce anemia por lisis de eritrocitos, es decir, anemia hemolítica y eritrofagocitosis extravascular e inmunomediada (también para glóbulos rojos no parasitados), porque la ruptura de las membranas de glóbulos rojos aumenta los antígenos en la sangre que se adhieren a la membrana externa de otros eritrocitos, que luego se reconocen como no propios, y por lo tanto se han destruido.

  • Forma hiperaguda: anemia hemolítica fulminante que ocasiona la muerte del animal en pocas horas debido a un choque hipovolémico.
    Este es el caso de la enfermedad que afecta las áreas endémicas, y en caso que los perros tengan las defensas inmunitarias débiles.
  • Forma aguda: es la forma más frecuente. Puede presentarse fiebre, a menudo muy alta, anorexia, el animal se muestra triste, puede padecer de vómitos y diarrea, y sobre todo, la orina puede parecer al principio muy cargada, luego anaranjada, para convertirse en color marsala o parecer coca-cola. Las membranas mucosas de los labios y los ojos se muestran pálidas y luego se vuelven amarillas (ictericia), la muerte del perro puede ocurrir en unos pocos días si no se administra un tratamiento adecuado rápidamente.
  • Forma crónica: el perro presenta síntomas ligeros con una extraña fiebre intermitente, se muestra indiferente, tiene bajo rendimiento atlético y come poco. Es una forma de la enfermedad más difícil de diagnosticar.

Babesiosis en perros (piroplasmosis): tratamiento

El tratatamiento adecudado, está constituido por la administración de un medicamento específico para ser empleado una vez que se haya realizado el diagnóstico correcto. A veces puede ser necesaria una transfusión de sangre y, en cualquier caso, se puede requerir una terapia de apoyo para evitar el daño colateral que causa esta enfermedad a los órganos internos.

Babesiosis en perros (piroplasmosis): prevención

  • Pesticidas cutáneos (collares, pipetas o spots-ons, spray)
  • Vacuna: una vacuna está disponible. Esto no previene completamente la infección, puesto que solo ofrece una cobertura de alrededor del 60%, pero puede atenuar y limitar la gravedad de los signos clínicos. Se recomienda utilizarse en las áreas endémicas.
  • Profilaxis: uno de los fármacos utilizados como tratamiento se puede usar con diferentes dosis, también como profilaxis en caso de que el perro deba visitar a áreas endémicas de piroplasmosis. La duración de la protección es de aproximadamente 4 semanas.

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