Embarazo psicológico o histérico de la perra: síntomas y tratamiento

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¿Qué es el embarazo psicológico o histérico en la perra?

Un motivo de aprehensión para las hembras de cuatro patas no esterilizadas es el embarazo psicológico o histérico, un fenómeno que afecta al 60% del total de las perras.

Pero es importante destacar que el embarazo histérico de la perra no se considera una enfermedad: incluso en la naturaleza, entre las lobas, algunas hembras no dominantes desarrollan este fenómeno, que ocurre por una razón muy específica: la conservación de la especie.

Cabe mencionar que solo las hembras con un mayor nivel jerárquico pueden aparearse y dar a luz a la descendencia, pero debido a que en la naturaleza las probabilidades que mueran las nuevas madres son mayores, la naturaleza ha proporcionado, asegurándose de que otras hembras de la manada estén físicamente “preparadas” para adoptar a los cachorros que eventualmente quedaron huérfanos.

Embarazo psicológico en perras: duración

Desde el punto de vista científico, el embarazo psicológico de la perra se explica adecuadamente, y está vinculado a un factor hormonal: la hembra entra en celo cada 6-8 meses, produciendo niveles altos de progesterona (la hormona del “embarazo”). Si el apareamiento no se realiza, esta hormona se reduce gradualmente hasta niveles normales.

Pero si la producción de progesterona permanece elevada, incluso después de uno o 2 meses después del periodo de celo, puede verificarse un embarazo histérico, que generalmente dura entre 15 y 20 días, y luego se puede resolver espontáneamente.

Bueno pero, ¿cómo se manifiesta el embarazo histérico en la perra, y cómo puede darse cuenta el dueño? La hembra se siente como si estuviera embarazada porque son las hormonas que la hacen sentir así, con todas las consecuencias y los síntomas típicos de un embarazo normal, como por ejemplo:

Cambios físicos

  • Producción de leche,
  • Distensión abdominal o agrandamiento,
  • Secreción en las glándulas mamarias (agua o líquido parduzco),
  • Agrandamiento de las glándulas mamarias,
  • Fluctuaciones en el peso. Su apetito puede variar. Puede verse afectada por una pérdida de peso debido a la falta de apetito o aumento de peso debido al aumento del apetito,
  • Falta general de energías, letargo,
  • Flujo vaginal mucoide.

Cambios de comportamiento

  • Depresión: de repente se vuelve triste y distante,
  • A menudo lloriquea,
  • Sufre de ansiedad,
  • Agresión: se vuelve más violenta hacia ti o hacia otros perros en casa,
  • Comportamiento de anidación: intenta construir un nido cálido y cómodo, yendo a recoger mantas, ropa y todo lo que permita que su caseta de perro sea más cómoda,
  • Comportamiento materno: en ausencia de un cachorro real, “adopta” muñecos u objetos similares, cuidándolos como si fueran sus cachorros, siempre cargando con ellos por toda la casa, llevándolos después a su caseta de perros.

¿Cómo distinguirlo de un embarazo real?

Debido a que los síntomas de un embarazo psicológico en la perra son muy similares a los de uno verdadero, a menudo es difícil distinguir uno del otro.

Por lo tanto, es necesario entender si tu perra se ha apareado. Trata de recordar si se ha quedado sola en los últimos tiempos en presencia de perros machos no castrados. Si ella siempre ha estado contigo y ningún otro perro vive en la casa, es muy poco probable que se quede embarazada.

Embarazo psicológico en perras: cura y tratamientos

En los casos en que los síntomas del embarazo histérico se limiten a los aspectos del comportamiento o a la pérdida momentánea del apetito, generalmente no se necesita un tratamiento farmacológico, ya que la situación se resuelve espontáneamente en un período de 1 o 2 semanas.

Pero cuando produce galactorrea, es decir, producción de leche que no está relacionada con un verdadero embarazo, se debe intervenir con la administración de fármacos que bloquean la producción de prolactina y, al interrumpir la formación de la leche, también se produce el cese del comportamiento materno relacionado con el “embarazo histérico”.

En estos casos, es aconsejable iniciar el tratamiento lo antes posible, ya que, de lo contrario, el estancamiento de la leche puede causar inflamaciones y mastitis que, a largo plazo, y si se vuelven a verificar embarazos histéricos, esto podría conducir al desarrollo de tumores en las mamas.

Embarazo psicológico en perras: qué no hacer

Entre las medidas que debe tomar el dueño, es aconsejable no tocar las mamas de la perra, y se debe asegurar que la perra no se las lame ella misma, ya que ambos comportamientos estimularían en mayor porcentaje la producción de leche. Una excelente estrategia puede ser quitarle a la perra los diversos muñecos que utiliza como “cachorros sustitutos” y llevarla a hacer movimiento, lo que, además de ser saludable desde el punto de vista físico, distrae a la hembra de su instinto temporal para cuidar a su descendencia.

No es cierta la creencia que la posibilidad de un embarazo psicológico en la perra se reduciría haciéndole hacer una camada a la hembra: hay que aclarar, que en todos los periodos de celo posteriores, el problema se volvería a verificar exactamente igual que antes.

La solución definitiva consiste en la esterilización de la perra, recomendada por casi todos los veterinarios, especialmente cuando la recurrencia de los embarazos histéricos con galactorrea son muy frecuentes.

Si tienes más dudas, puedes consultar a un profesional cerca de tu casa, que te brindará una buena atención y responderá a todas tus preguntas.

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