Hipersalivación del perro: síntomas, causas y remedios

0
18

Salivación excesiva y baba en el perro

La hipersalivación del perro, además de crear problemas prácticos, en la relación entre el perro y tú, o entre el perro y otros seres humanos, puede ser el síntoma de una enfermedad más o menos grave que puede estar afectando a tu mascota.

Por eso, tanto para el bienestar del perro como para una correcta convivencia entre tú y el animal, nunca subestimes las señales que su cuerpo te está enviando. De hecho, son esenciales para comprender el estado de salud de tu mascota, y así puedas realizar las prácticas adecuadas para que tu perro viva de manera tranquila y saludable.

Con estas sugerencias oportunas sobre la hipersalivación del perro, no solo podrás comprender si realmente es un caso que debe preocuparte o si es un problema pasajero, sino también las posibles causas y los posibles remedios.

Salivación excesiva: causas

En algunos casos, si el perro babea mucho es completamente natural y también puede depender de una mala digestión temporal.

La hipersalivación en perros, también conocida como Ptialismo, puede ser causada por varios factores. En algunas razas caninas, por ejemplo, es completamente normal que el perro produzca más saliva, debido a su forma particular de la boca.

En otros casos, puede deberse a un estímulo externo que aumenta la salivación, como el olor a comida apetitosa o la excitación de algo que puede ocurrir.

Lo importante aquí, es que el problema sea limitado en el tiempo, es decir, no debe durar más de unas pocas horas. Si este problema persiste por más de este tiempo, debe causar cierta preocupación y, por lo tanto, es recomendable visitar al veterinario.

En resumen las causas de la hipersalivación

  • Inflamación de la boca
  • inflamación de las encías
  • daño cerebral
  • tumores
  • cuerpos extraños en la boca
  • enfermedades relacionadas con la boca y los dientes
  • úlceras
  • enfermedades relacionadas con el metabolismo
  • picaduras de insectos
  • contacto o ingesta de productos químicos.

Salivación excesiva: síntomas

Por lo tanto, los síntomas además de una salivación excesiva, y la continuidad de este problema se acompañan a veces, dependiendo de las causas que mencionaremos después, por: halitosis, dificultad para masticar o tragar, inflamación en la boca, cuerpos extraños en la cavidad bucal, vómitos y náuseas.

En estos casos es necesario recurrir inmediatamente al médico veterinario, ya que las causas pueden ser distintas. La tu perro saliva mucho puede depender de una enfermedad de la cavidad bucal u oral, inflamación de las encías, lesiones o úlceras en la boca, tumores, picaduras de insectos venenosos y contacto con productos químicos.

Otras veces incluso puede existir un daño neurológico. Por lo tanto, es bueno no subestimar el problema, y someter inmediatamente al perro a exámenes veterinarios específicos y apropiados. Si la hipersalivación dura más de dos horas y se acompaña de los síntomas descritos anteriormente o de somnolencia, vómitos, diarrea, los motivos pueden ser más preocupantes.

En resumen los síntomas de eventuales problemas

Hipersalivación acompañada por uno o más de estos síntomas:

  • diarrea
  • vómitos
  • náuseas
  • dificultad para tragar y masticar
  • halitosis
  • inflamación de la cavidad bucal
  • pérdida del apetito
  • somnolencia
  • salivación excesiva.

Salivación excesiva: remedios

Los remedios son diversos: antiinflamatorios y antibióticos. Incluso, se puede extraer un cuerpo extraño de la boca, o realizar una cirugía en el caso de tumores.

Recuerda que la higiene oral adecuada es esencial para la salud de tu perro. Esta puede ser una buena estrategia de prevención para algunas de las enfermedades mencionadas. Por lo tanto, trataremos de resumir los síntomas, las causas y los remedios de manera esquemática, obviamente solo con fines informativos. De hecho, si crees que tu perro pueda tener algo anormal, debes acudir de inmediato al veterinario.

Salivación excesiva: diagnóstico

A menudo, el diagnóstico se realiza después de un examen físico inicial, que incluye: evaluación exhaustiva de los dientes y la cavidad oral, historial clínico completo (incluida la exposición probable a toxinas).

El veterinario puede prescribir algunas pruebas que son realmente útiles, como: Radiografías dentales para excluir la presencia de patologías graves, radiografía en la cavidad torácica y cavidad oral para excluir la presencia de cuerpos extraños. Biopsia de una masa o lesión oral. Análisis de sangre para excluir la presencia de infecciones y leucocitos elevados. Perfil bioquímico sanguíneo para excluir patologías graves. Pruebas hepáticas para la evaluación de ácidos biliares.

Con el cuidado adecuado, que el veterinario podrá aconsejarte, podrás eliminar de manera efectiva el molesto problema de la hipersalivación de tu perro.