Las ocho cosas que a tu perro secretamente no le agradan

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Los perros no son los mejores guardianes de secretos, si les agrada algo, lo aman; si no les agrada algo, lo odian. En cuanto a emociones y comportamiento son completamente transparentes.

Hay cosas que haces que tu perro odia y quizás no las has notado. Los perros, como los humanos, tienen personalidades complejas, esto incluye: temperamento, debilidades, caprichos, gustos, etc.; motivo por el cual es ridículo generalizar las cosas que a un perro no le agradan.

Quizás existan algunas cosas que universalmente irritan a los perros, pero los mismos tendrán diferentes formas de reaccionar a ciertos estímulos negativos o positivos.

Veamos 8 comportamientos incorrectos que hacemos con nuestros perros, ¡Empecemos!

1) Mover a tu perro de lugar cuando está oliendo curiosidades

Como humanos no valoramos de igual forma el sentido del olfato como nuestros amigos caninos, los cuales viven en un mundo olfativo. Cuando sales a pasear con tu mascota ellos observan oliendo cosas; nosotros los humanos somos más visuales.

Entonces cuando una persona sale con su perro en una caminata y constantemente tira de su correa cuando este intenta oler cada esquina, árbol, otros perros y cosas invisibles en el césped, es bastante molesto. Tenemos que entender que es la forma de nuestros amigos de cuatro patas de ver el mundo.

2) Encerrar a tu perro cuando hay fuegos artificiales

Los fuegos artificiales estresan a nuestras mascotas, no es posible explicarles que se trata de una celebración de luces y colores; ellos entienden que el cielo se está cayendo a pedazos. La mayoría de las personas encierran a sus perros en lugares tranquilos durante estos festejos.

No es correcto encerrarlos en una habitación, intentarán escapar todo el tiempo y podrían lastimarse o romper cosas. Lo correcto sería dejarlos en un lugar tranquilo y espacioso para que no se sientan atrapados; o bien acompañarlos durante el tiempo que duren los fuegos artificiales.

3) Quitarles independencia

Nuestros perros son compañeros leales, siempre estarán a tu lado cuando los necesites, este es el motivo principal por el que se los considera el mejor amigo del hombre. Así también debemos entender que son individuos, y que necesitan tener sus espacios para sentirse libres y cómodos.

Si crías a tu perro para ser independiente sufrirá de menos ansiedad y estrés. Para ello sugerimos que lo dejes hacer actividades que disfrute solo. No deberías estar detrás de tu perro todo el día.

Cuando dejas a tu perro solo en casa le produce ansiedad por separación. Asegúrate de criar a tu mascota correcta y positivamente para reducir este estado.

4) Dejarlos con extraños

Los perros disfrutan de conocer nuevos lugares, pero solo cuando están con sus dueños. Algunos estudios probaron que el nivel de estrés de las mascotas, así como su ritmo cardíaco se dispara cuando los dejan en lugares con personas extrañas o personas que no están permanentemente con ellos.

Aunque algunos perros puedan ser más sociables que otros, siempre se darán cuenta cuando los dejan con personas que desconocen. Siempre que viajes intenta dejar a tu mascota con alguien que le resulte familiar y querido.

5) Tu propio estrés

Algunos estudios indican que tu actitud influencia directamente el comportamiento de tu mascota, especialmente la ansiedad y el estrés. Por eso se dice que los perros se parecen a sus dueños.

Aunque se desconoce la conexión directa que tenga una fobia o problema del “dueño”, los dueños ansiosos tienden a tener mascotas con problemas para manejar sus emociones. El resultado obviamente es un serio problema de comportamiento y obediencia en tu perro, e incluso a cómo se relaciona con otros perros o personas.

Recordemos también que la situación puede suceder a la inversa, por ello existen los perros terapéuticos, los cuales ayudan emocionalmente a las personas a superar algún trauma o mejorar sus estados anímicos.

6) Sacarlos de paseo en cualquier horario

Las caminatas con tu mascota generan bienestar físico, social y psicológico; pero durante ciertas épocas del año esto puede ser dañino para tu mascota. Por ejemplo caminatas bajo el sol durante los horarios más calurosos en verano o días muy fríos en el invierno, sin tomar los recaudos necesarios para la comodidad de nuestros compañeros peludos.

Tener horarios fijos para el paseo de tu perro también le enseñarán sobre disciplina y obediencia, e incluso podrás limitar el llevarte sorpresas desagradables en tu hogar.

7) Avergonzar a tu perro

Lo sabemos, todos alguna vez nos hemos reído con un video en internet de mascotas: perros mirando avergonzados la escena del crimen, robando comida de la cocina, dueños retando exageradamente a sus mascotas por destruir una almohada o hacer sus necesidades en un lugar extraño. Suena gracioso y adorable, ¿cierto?

Los perros pueden sentir culpa, aunque en general no lo muestran abiertamente. Cuando retas a tu perro su actitud es una reacción a tus gritos, demostrando temor o desagrado. Se dice incluso que la cara tierna de culpa de nuestros pequeños amigos, es una anticipación al reto que recibirán cuando se portaron mal o hicieron una travesura.

Avergonzarlos o retarlos por un comportamiento inadecuado no les produce daños psicológicos, si lo haces en el momento correcto, solo debes hacerlo para mostrar cuáles son las reglas. Gritarles por cualquier motivo, o solo para ver su expresión temerosa, no tendrá resultados positivos a la larga, e incluso algunos perros pensarán que forma parte de algún juego.

8) Los abrazos constantes

Este tema es un poco controversial. Un experimento realizado mediante fotografías en el momento de los abrazos de los humanos a sus perros demostró que el 80% tenían una actitud un tanto incómoda. El Dr. Stanley Coren, profesor British Columbia University de Vancouver y amante de los perros, indica que debemos entender que los mismos no son humanos, por lo cual no podemos asumir que disfrutan de la misma forma las expresiones de afecto. Los abrazos excesivos o muy fuertes podrían ser demasiado para nuestros perros e incluso considerados una invasión a su espacio personal.

Aunque existen excepciones de mascotas que son más cariñosas que otras, lo correcto es no ser invasivo al demostrarles afecto. Y prestar atención a las reacciones de nuestro perro: si gruñe, si intenta escaparse, si tiembla. Es importante tener en cuenta estas cosas en las relaciones de los niños con las mascotas.

Si tienes más dudas, puedes consultar a un profesional cerca de tu casa, que te brindará una buena atención y responderá a todas tus preguntas.