Procesionaria en los perros: síntomas, ¿qué hacer? y remedios

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La procesionaria en perros es uno de los riesgos que el florecimiento de la primavera puede traer para nuestros amigos de cuatro patas

La procesionaria en perros, es un lepidóptero, es decir, nada más que una mariposa. ¡Bonito, pensarás! ¿Y entonces qué daño puede hacer un insecto tan inofensivo y atractivo?. No es realmente así; de hecho, si como insecto adulto la mariposa no causa ningún daño, cuando está en la etapa larvaria, es decir, cuando es procesionaria, puede ser muy peligrosa para los humanos y los animales.

Procesionaria en perros: período de riesgo

El período de riesgo comienza entre los meses de la primavera, cuando las larvas salen de los huevos de los capullos de los árboles, y descienden a lo largo del tronco del árbol hasta el suelo para buscar un lugar donde penetrar bajo tierra y desarrollarse en crisálida.

Es precisamente en esta etapa que es fácil ver en el bosque largas procesiones de estas orugas (de ahí el nombre característico) que en una fila única o en formación piramidal avanzan como un batallón imparable; Los lugares de mayor riesgo son los pinares y los bosques de cedros y robles, los árboles elegidos por estas larvas, cada una puede medir unos 4-5 centímetros de largo, tienen la cabeza negra y el cuerpo peludo gris y negro a los lados y rojo anaranjado en la parte posterior.

Procesionaria en perros: por qué es peligrosa

Consiste en el fuerte poder urticante de los pelos que la cubren, en los que contiene un verdadero veneno. El perro es muy frágil ante los pelos de estas orugas que a menudo se desprenden y permanecen en el suelo donde los cuatro patas, que siempre tienen puesta la nariz en el suelo para olftear entran en contacto con más frecuencia.

Sin mencionar que cuando el perro ve las largas hileras de larvas caminando una detrás de la otra, inevitablemente siente mucha curiosidad, tanto que con ellas trata de jugar con las patas o incluso de tomarlas con la boca.

Procesionaria en perros: síntomas

Todos los síntomas que puede tener el perro están relacionados con los pelos venenosos de la procesionaria, que pueden localizarse en la nariz si el pelo es aspirado mientras el perro intenta olfatear la hierba, o introducirse en la boca y el resto de la cavidad bucal si el perro la toma por un momento la procesionaria con la lengua, o aún peor en el aparato gastrointestinal si incluso la come (situación más grave).

El contacto de las membranas mucosas con el pelo urticante provoca una necrosis severa del área afectada (muerte de las células de los tejidos). Los síntomas de la Procesionaria en el perro pueden ser:

Si la Procesionaria del pino solo afecta la lengua, la reacción será principalmente local, con una úlcera en el punto de contacto que luego podría convertirse en necrosis, y por consiguiente causar el corte de una parte de la lengua (que naturalmente no volverá a crecer).

En este caso, sin embargo, si la porción afectada es pequeña, el animal no tendrá problemas mayores, aparte del dolor inicial, la hipersalivación y la inflamación aguda.

Si, por el contrario, el perro come la procesionaria por completo o si el pelo llega a su estómago, puede presentar complicaciones graves, como lesiones gástricas, vómitos y diarrea con sangre y, en casos más graves, la muerte del animal.

Procesionaria en perros: ¿qué debes hacer si tu perro come una procesionaria?

El mayor peligro para el perro que entra en contacto con la procesonaria, es la inflamación aguda de la lengua, que puede aumentar tanto de volumen, incluso causando la asfixia del animal. Por esta razón, lo primero que debes hacer es avisar al veterinario de inmediato e ir a su clínica.

Mientras tanto, lo único que podemos hacer es:

  1. Siempre mantén a mano un sobre de bicarbonato;
  2. Mezclar bicarbonato de sodio con agua;
  3. Trata de limpiar el área donde el perro ha estado en contacto con la procesionaria, teniendo mucho cuidado para evitar que el perro trague el pelo urticante;
  4. Siempre utiliza guantes protectores cuando laves o limpies;
  5. Utiliza una jeringa sin aguja para acceder a los lugares más difíciles.

En este punto, una vez que hayas visitado a tu veterinario, se evaluará la lesión y, si es necesario, se realizarán otros lavados de sedación y una terapia antiinflamatoria inmediata con cortisona y un antibiótico para protección. Las lesiones también se pueden tratar con geles locales. Si, por otro lado, el pelo de la procesonaria ha llegado al estómago, el veterinario te recomendará una hospitalización inmediata de tu mascota.

Una vez que la fase aguda haya pasado, la situación debería mejorar gradualmente, con el retorno del apetito, la desaparición del dolor y, en algunos casos, la pérdida de la porción de la lengua que entró en contacto con la procesonaria.

Desafortunadamente, no hay medios de prevención, solo debemos prestar especial atención a lo que nuestro perro olfatea en los parques donde hay muchos pinos, sobre todo en el período de la primavera.

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